Publicas una vacante y esperas. Te escriben los que estaban mirando avisos esa semana. Pero la persona que mejor encaja con tu búsqueda probablemente tiene trabajo, está conforme y no lee portales de empleo. Ese es el candidato pasivo.
Qué es un candidato pasivo
Un candidato pasivo es alguien que no está buscando trabajo activamente. No significa que no se movería: puede estar abierto a hablar con un recruiter, tanteando opciones con su red o, simplemente, contento donde está.
No hay una sola forma de medirlo. Employ, en su encuesta anual a trabajadores, le pregunta a cada persona si está buscando trabajo activamente y qué tan abierta está a otras oportunidades. Es la fuente más reciente, y la que usamos acá.
El dato, con su fuente y su año
La encuesta la hizo Zogby Analytics para Employ, en línea, a más de 1.500 adultos de Estados Unidos que trabajan a tiempo completo o parcial, o que están buscando trabajo. El informe se publicó en 2025. Mide solo a Estados Unidos.
El mismo informe trae el número que completa al primero: el 85 % está al menos algo abierto a otras oportunidades, y el 46 % se declara «muy abierto». No es un dato de un año raro: en 2024 los números fueron casi los mismos, 86 % abierto, 46 % muy abierto y 42 % buscando activamente.
42 ven tu aviso58 no lo ven
⌕Longlist · Backend Go senior
- VAValentín AriasPampa Pay · no estaba buscando628595100
- SMSebastián MolinaTuna Fintech · no estaba buscando61839398
- CDCamila DuarteKuna Bank · no estaba buscando60829297
20 calificados de 24 evaluadosVer longlist
Y el 70 % que se cita siempre
El número más repetido sobre candidatos pasivos es otro: «el 70 % de los profesionales no está buscando trabajo». Sale de una encuesta de LinkedIn de febrero y marzo de 2015 a 20.931 miembros con empleo en 29 países, que le pidió a cada uno clasificar su propia situación. El 70 % se declaró pasivo y el 30 %, activo. En la misma encuesta, el 71 % de los profesionales de Estados Unidos y Canadá dijo que quería que un recruiter le contara nuevas oportunidades, y en su lista de estadísticas de contratación de ese año LinkedIn junta las dos cosas: el 87 % de los candidatos está abierto a nuevas oportunidades.
Es un número de hace diez años, y LinkedIn no volvió a publicar ese corte. Las dos encuestas tampoco preguntan lo mismo ni a la misma gente, así que pasar de 70 % a 58 % no se lee como una tendencia. Lo que dicen las dos es lo que importa: la mayoría no está buscando, y la mayoría escucharía una oferta.
Una nota sobre esa fuente: el artículo del blog de LinkedIn que anunció esos números ya no está en línea y su dirección lleva a una página comercial. El informe completo, en PDF, sigue publicado. Lo enlazamos al final, junto al de Employ.
Por qué el dato importa
La proporción exacta se mueve con la economía y con cómo se pregunte. Lo que no cambia es la mecánica. Un aviso le llega solo a quien está buscando esa semana. La persona que encaja con un rol específico —la que ya hace ese trabajo, en una empresa parecida— casi siempre tiene empleo y no está leyendo portales. Si tu búsqueda depende solo de quien se postula, estás eligiendo dentro de una fracción del mercado.
El dato también trae una advertencia: pasivo no es lo mismo que disponible. Del 85 % que está abierto, poco más de la mitad se declara «muy abierto». Por eso a un pasivo no se le publica un aviso: se le escribe, y cómo se le escribe importa.
Cómo se le escribe a alguien que no está buscando
- Empieza por la persona, no por tu empresa. Una línea que muestre que leíste su trayectoria: el proyecto, la tecnología, el cambio de rol. Es lo que separa tu mensaje de los otros veinte.
- Di qué es y para quién, rápido. El rol, el nivel, el tipo de empresa y, si puedes, el rango. Alguien que no está buscando no va a preguntar: si no lo dices, no responde.
- Pide poco. Una conversación de quince minutos, no un CV ni una entrevista. El primer sí es para hablar, no para postularse.
- Un seguimiento, no cinco. Si no contesta, un recordatorio breve a la semana. Después, deja la puerta abierta.
- Si dice que no, pregunta qué lo haría moverse. Y anótalo. El pasivo de hoy puede ser el activo del año que viene, y te va a recordar como quien le escribió bien.
Un mensaje que funciona se parece a esto:
Hola, Camila. Vi que llevaste la migración de pagos de Kuna Bank a eventos con Kafka: justo eso necesita un cliente nuestro, una fintech de Montevideo, para un rol de Staff Backend remoto en LATAM. ¿Te sirve una charla de 15 minutos esta semana para contarte? Si no es el momento, me encantaría saber qué te haría considerar un cambio.
Dónde entra Reclee
Escribir bien es tu parte del oficio. Encontrar a quién escribirle es la parte que lleva días: búsquedas booleanas, perfiles abiertos en veinte pestañas, una planilla para no perder el hilo.
Reclee hace esa parte. Le pides la búsqueda en una frase, busca entre más de 800 millones de perfiles —también los de quienes no están mirando avisos— y te entrega una longlist calificada contra tus criterios, con el porqué de cada uno. El mensaje, la conversación y la decisión siguen siendo tuyos.